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“Okay, Houston, we’ve had a problem here” decía el astronauta Jack Swigert en abril de 1970, dentro de aquel Apolo XIII, que luego llevaría a la ficción Tom Hakns, traduciendo la frase como “Houston, Houston, tenemos un problema”, que es como se nos ha quedada grabada.

Sea como fuere, la cuestión es que empieza a dar la cara un problema, pero que, mucho me temo será tan crítico para el mundo de la empresa, como lo fue el coronavirus.

Como habrás leído el título, verás que no hablo de la inflación, falta de crecimiento, subida de cotizaciones, presión fiscal o similar, sino a la crisis de suministros.

Los contenedores se agolpan en los puertos a la espera de que les den salida, pero “no hay pan para tanto chorizo”. En unos puertos faltan contenedores, en otros barcos y en otros trabajadores.

¿A que nos puede llevar esto?, pues sin ir más lejos, a que incluso vayamos a mover el coche y no podamos hacerlo porque se nos ha gastado el Ad-Blue y no podemos comprarlo en la gasolinera.

En estas situaciones más que nunca, el tener preparado en tu empresa un plan de contingencia, puede ser la diferencia entre estar un par de días o tres parados o aprovechar para crecer, puesto que quien está parado es tu competencia.

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Por tanto, mi consejo es que, sin volverte loco, revises en tu sistema, ya sea un ERP, un control de stock, un CRM o una libreta, qué es aquello que es imprescindible para que tu negocio funcione. Una vez hecho esto, mires cuál es el stock mínimo para ello evaluando el tiempo de reposición de dicho stock.

Ten en cuenta, el lugar de procedencia de esos artículos y si crees que pueden verse afectados por esta crisis. Y una vez hecho esto, y metiendo en la ecuación el coste de oportunidad y financiero, haz un “sobrestock” en función de tus necesidades de los próximos seis meses. Como es obvio, aprovecha esta compra para intentar apretar el precio y la forma de pago a tus proveedores.

Mi consejo, es que si es posible documentes todo el proceso. Lo puedes hacer en un simple Word o usando alguna herramienta de procesos o del tipo “Mind Map”.

Si has tenido en cuenta todos estos factores y luego “no viene el lobo”, lo más que puede pasar es que hayas anticipado la compra del próximo medio año y habrás hecho un ejercicio que te habrá servido también para repasar todo el proceso de suministro de tu empresa y que con leves retoques te puede ser útil para un futuro.

Si necesitas ayuda al respecto, ya sabes donde me tienes.

Que los suministros y la fuerza te acompañen.