BlogBeso bodriopeli

Si algo que odie de la Navidad son las pelis de Antena 3.

Si, lo siento.

Un papá viudo tiene una hija adolescente en un pueblo perdido.

El día de lotería, bueno como son yanquis no tienen lotería y no saben que es ese día, pero yo te digo que lo es.

Como te decía el día de la lotería, llega una guapísima “megapijadelaleche” que han mandado al pueblo a “nosequéleches”.

Tiene un encuentro fortuito con el papá, medio discuten, pero en sus tiernos corazones algo ocurre, ya sabes “donde nace el amor”.

Próximo encuentro, ya sabiendo quién es quién.

El cándido “papábuenotristón” está a punto de cargar con “elzorrónmalvadodelpueblo” y la pobre hija se compincha, para que su papá termine dando un beso a la pija, en un jardín navideño, con el muérdago reglamentario de por medio.

¿Te suena?

¿La has visto?

Pues este argumento, con 10 o 12 combinaciones de padre/madre, pueblo/ciudad, hijo/hija, pobre/rico o similar, lleva medio funcionando como “bodriopeli” para amodorrarnos café en mano, los últimos 20 años.

¿Te suena?

Beso bodriopeli Foto de Julia Bonillo en Unsplash

Beso bodriopeli Foto de Julia Bonillo en Unsplash

¿Lo has visto en tu entorno empresarial?

Vas corriendo a todos lados.

Echas más horas currando que el de Amazon con la furgo rota repartiendo con una MTB.

No sabes si ganas o pierdes. No conoces tus números y nadie te los explica.

De vez en cuando algún trabajador te la monta o no se presenta a currar.

Tus proveedores te sirven a veces a tiempo y casi siempre tarde y mal.

Vendes cada vez más barato.

Nunca llegas no ya a fin de mes, si no al día 15.

Cada vez más leyes, más normas, en resumen, más obligaciones. Tantas que alguna vez te pillan con la ropa interior bajada.

Tus líneas de crédito están más sobrepasadas, que un defensa cuando le encara Mbappé.

Y entonces te engañas:
Hace 20 años vivías mejor.
Y luego te vuelves a engañar:
Si me entra aquel pedido o consigo aquel proyecto.
Al final te das cuenta, que llevas toda la vida igual.

Y si con el año nuevo ha llegado el momento de replantearte tu empresa, de buscar un nuevo enfoque, de dejar de esperar a la “megapijadelaleche” o al “papabuenorrotristón”.

Estás a tiempo, pasa a la acción, escribe, cambia, busca, piensa, vuelve a escribir, replantea, enciérrate solo, relájate y si necesitas ayuda, búscala, pero que no te pille la Navidad del 2023, otra vez amodorrado con la peli de Antena 3.

Que la fuerza te acompañe.