Finalizada ya la campaña de la Renta, donde entre ganancias patrimoniales (los menos) y rendimientos de trabajo (decrecientes los más), muchos me han pedido que escribiera de algo que toca de lleno en mi ámbito de trabajo.
Para quien no me conozca, diré que soy Abogado Fiscalista y Laboralista y que por tanto el Caso Messi, entra dentro de lleno en una de mis especialidades.
Diré, que retomo el caso desde la perspectiva de haberlo tenido “en la nevera” un par de semanas o tres y desde el desconocimiento de los datos. Pero podría indicar,(sin la osadía de intentar impartir doctrina, puesto que soy Licenciado que no Doctor) que estaríamos ante el ingenio y el artificio de intentar montar dos o tres sociedades interpuestas para, intentando que sea dentro de la legalidad, reducir la carga fiscal del susodicho. Habiéndose topado de lleno, con la propia celebridad del personaje.
Me explico, un deportista de este calibre, recibe sus emolumentos por dos grandes conceptos:
1. Lo que cobra por jugar.
2. Lo que cobra por su imagen.
Con respecto a lo que cobra por jugar, es claro que estamos ante un rendimiento de trabajo y por tanto, quiera o no, ha de tributar al 56 % (realmente quien tributa es su “más que un club”, puesto que los futbolistas, negocian sus contratos libres de impuestos, pero esa es otra historia), con lo que no admite más controversia.
Pero lo que percibe por su imagen, en este caso, parece ser que no lo cobra del Barça, sino de las empresas directamente (Pepsi, Adidas, Herbalife y otras hierbas). Y aquí es donde, en lugar de tributar por Renta (al 56 % en su lugar de residencia: Cataluña), se intenta que este dinero lo facturen un par de sociedades, con residencia en Belice (país de Centro América con un tipo impositivo del 0% en el Impuesto de Sociedades), con lo que en lugar de pagar en España el 56% de lo que genera por esos anuncios (un pastizal), no paga nada en ningún lado.
Me han preguntado si esta operativa es legal (está claro que no es moral) y la respuesta más adecuada nos la da una canción: “depende, según como se mire todo depende”. Seguramente se le haya dado todos los visos de legalidad habidos y por haber, pero seguramente se haya hecho rozando el fraude de ley (repito que estoy usando el adverbio seguramente, sin tener conocimiento de causa, lo cual bien podría ser una osadía por mi parte, por la que pido disculpas de antemano al citado Messi, a su padre y a los demás artífices del asunto).
Y aquí es donde entra las huestes de Montoro (cubiertas de glorias con los “deneises” de la Infanta) y se tiran por él “como gato a bofe”. Y lo hacen a sabiendas de que Messi, pagará lo que le digan que tiene que pagar, en lugar de discutir y pleitear, puesto que está en juego su imagen, imagen de la que cobra de las empresas en que le vemos anunciarse y que no le interesa para nada, el estar sometido de manera continua a “Pena de Telediario”.
Que la fuerza os acompañe.

4 comentarios

  1. Acostumbro cada tarde buscar posts para pasar un buen rato leyendo y de esta forma me he tropezado vuestro articulo. La verdad me ha gustado el articulo y pienso volver para seguir pasando buenos momentos.
    Saludos

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