Hay partido de fútbol y pueden pasar dos cosas:
- El árbitro pasa desapercibido: Lo ha hecho bien.
- El árbitro sale todo el rato: Es un ñapas y en la mitad de los periódicos se hablará de robo.
Esto antes casi siempre se cumplía, ahora con el descalzaperros del VAR y las manos, vaya usted a saber, si bueno, malo, regular o todo lo contrario.
Pues con las existencias en la contabilidad muchas veces pasa lo mismo.
Son «buenas» si pasan desapercibidas.
- ¿Cómo que pasan desapercibidas?
Si, yo en ocasiones veo muertos.
Esto es, veo Existencias que se repiten año tras año, siempre las mismas en el balance de las empresas o lo que es pero con números más redondos que el Naranjito.
Es evidente y no hace falta saber de contabilidad para saber que esas Existencias «no son buenas».
Esto es se han puesto ahí al menos por alguno de estos tres motivos:
- Se pusieron en el año «la Tana» y no se ha hecho inventario ni niño muerto desde entonces. Por lo que no se han actualizado.
- Hacía falta ponerlas para no dar pérdidas y así optar a financiación.
- Hacía falta ponerlas para reducir beneficios y pagar menos a Hacienda.
Si tienes una empresa, por curiosidad, coge tu Balance y mira a ver si estás ante uno de estos tres casos.
Y si es que si, ponte manos a la obra y arréglalo pronto porque igual la Inspección de Hacienda te dice como me decía mi madre:
- Como tenga que ir yo a arreglártelo.
Que la fuerza te acompañe.