¿Alguna vez has deseado tener más tiempo para tomarte un café tranquilamente sin preocuparte por el trabajo?
Pues parece que, para las personas trabajadoras de tu empresa, ese deseo podría estar más cerca de hacerse realidad (lo que no quiere decir que, para ti, empresario o autónomo lo esté), gracias al nuevo Anteproyecto de Ley de Reducción de Jornada que está a punto de aterrizar en nuestro país.
Así que, ponte cómodo y vamos a desgranar lo que esto significa para ti y tu empresa.
¿De qué va todo esto?
La nueva normativa plantea reducir la jornada laboral semanal, pasando de 40 horas a 38,5 horas en 2024 y a 37,5 horas a partir de enero de 2025.
¡Menos tiempo en la oficina o en la nave y más tiempo para disfrutar de la vida! Otra cosa será, quien hace el trabajo que no se haga en ese tiempo.
Pero como la cosa, no está clara del todo, se prevé un periodo de adaptación y se establecerá una comisión para evaluar y seguir el progreso de la norma “por si acaso las moscas”.
Registro de jornada: más fácil que nunca o no…
Uno de los grandes cambios es la unificación del registro horario. Todo se concentrará en un único artículo (34 bis) que establece un sistema que define como “realmente eficaz, accesible y fiable”.
Sí, sí, has oído bien, ¡se acabaron las excusas para no llevar un control adecuado de las horas trabajadas! Con lo que esto supone para la Inspección de Trabajo.
Y no solo eso, las empresas deberán demostrar que cumplen con esta obligación, y si no, las sanciones estarán a la orden del día. Como diría mi abuelo o lo haces o te van a crujir.
Con respecto a este tema, en Asesoría Toledo, tenemos una herramienta para poder implementar lo que indica la normativa y evitarte sustos y carreras.
Flexibilidad y control
¿Te preocupa cómo gestionar esto en tu empresa?
Tranquilo, la norma prevé medidas para que cada empresa pueda adaptar sus jornadas especiales en un plazo de 18 meses.
Además, los contratos a tiempo parcial y las jornadas reducidas tendrán reglas claras para evitar malentendidos y garantizar que todo el mundo juega limpio.
Puesto que estarás conmigo, que de poco vale que tu tengas todo bien y tu competencia ande “con trapis” teniendo menos costes que tu.
¿Y qué pasa con los incumplimientos?
En caso de incumplimiento, se presumirá que las personas trabajadoras a tiempo parcial tienen un contrato a jornada completa. Así que más vale tener todo bien atado.
Preparativos y adaptación
Por último, se creará una mesa de diálogo social para evaluar cómo va la cosa y seguir avanzando en la reducción de jornada, siempre teniendo en cuenta las características de cada sector y la evolución de la productividad.
¿Y ahora qué?
Ya lo sabes, es hora de ponerse las pilas y empezar a preparar tu empresa para estos cambios.
Y no te preocupes, en Asesoría Toledo estamos aquí para ayudarte a navegar estas aguas turbulentas y asegurarnos de que tu empresa cumple con todas las nuevas exigencias sin perder la cabeza en el intento.
Que la fuerza del café, la paciencia y la reducción de jornada, te acompañen.