Blog de Pedro ToledoPasa a la acción

3 de mayo de 1904, Juan Alfonso esquiva un coche de caballos justo cuando pasa al lado de un quiosco de prensa y sonríe al ver el titular de “La España Moderna”:

 

 

“COMIENZA LA CONSTRUCCIÓN DE UN CANAL EN PANAMÁ

 

–          Humm, esto será parecido al de Suez – se dice para sí mismo, y es que los tiempos cambian que es una barbaridad, a él se lo van a decir. .

Al entrar, saluda al botones y, con un gesto amable, rechaza al limpiabotas y se dirige al Registro para sacar “la bomba de su cartera”.

La persona que recoge el escrito balbucea, duda, pide perdón y pasa a ver al siguiente despacho.

Juan Alfonso no lo entiende, pero 30 minutos de reloj de bolsillo después, se han juntado seis personas con su escrito y están ante él.

–          Querido Juan Alfonso, veo que ha salido usted tan inquieto como su padre y como su abuelo, que en compañía de Dios esté. Como puede comprender, ni este ni ningún Juzgado del Reino puede registrar este escrito – le espetó el mayor de ellos, armado de toga con puñetas.

–          Con la venia, no entiendo el motivo, es una demanda, casi igual que la que presenté hace apenas diez días, ¿es que hemos perdido el juicio?

–          No me venga con chistecitos jovenporque con este “papelucho” no va a haber ni juicio. Como es evidente, la demanda de la que habla, la presentó como Dios manda, escrita de su puño y letra o del de alguno de sus pasantes, que ahí ya no entro. Pero esta, bueno más que esta, esto, escrito con algún artilugio de imprenta, no se puede admitir.

Casi dos horas de discusión después, Juan Alfonso salió del Juzgado con su demanda inadmitida bajo el brazo, hasta que el día 28 de mayo de 1904, un procurador en Cortes consigue que se autorice en el Reino de España la presentación de documentos escritos a máquina.

Desde entonces, las plumas de ave con sus tintas chorreantes y el papel secante, dieron paso a las Olivetti, el fax, los ordenadores, el internet y ahora el Chat GPT.

Pero aún hoy, veo casos en los que se trabaja como en aquel lejano 3 de mayo de 1904:

 

  • Uso de maquinaria obsoleta, que falla más que las encuestas electorales.
  • Personas que se quejan más que Xavi o Vinicius, con todo lo que pasa, en lugar de buscar solución o buscar ayuda.
  • Uso de equipos informáticos de hace 20 años, que se cuelgan con más facilidad que las estrellas de rock de los 70.
  • Sillas de trabajo con ruedas rotas y mesas con más de “cuatro centímetros” de polvo encima.
  • Empresas sin presupuesto y pagando a la asesoría para la contabilidad, pero llevando “nuestra cuenta la vieja en un cuaderno”.
  • Pagos en B a Fulano o Zetano, que además del riesgo que conllevan, terminan saliendo más caros que en A.

 

No lo pienses más, mañana es el día 4 de mayo, el día de “May the force be with you”,  deja atrás el reverso tenebroso de la fuerza y

Manos a la obra, levántate y actúa, ya descansarás cuando estés muerto que, si no actúas ya, será más bien pronto.

Que la fuerza te acompañe.

 

A New Hope, COMPRALO AQUÍ