«Estoicismo y tu Asesoría: El Zen Fiscal para Sobrevivir a la Segu o al bicho (Hacienda) y no morir en el intento»
Nos ponemos en situación, tenemos a Marco Aurelio, emperador de Roma, sentado en su pedazo de trono, enfrentándose a mil problemas:
que si las invasiones bárbaras,
que si las rebeliones,
que si los gladiadores pidiendo aumento de sueldo,
que si no queda casi vino para los banquetorros…
que si..
Aún así el colea se las apaña para mantener la calma.
Ahora, cambiamos Roma por España, y los bárbaros por la Segu o la AEAT. La cosa no mejora mucho, ¿verdad?
Y es que estarás conmigo, que ser asesor en este país es como ser un Jedi en tiempos del Imperio: leyes cambiando a la velocidad de la luz y tú con tu espada láser, digo con tu ERP, CRM y Excel, luchando por mantener el equilibrio en la Fuerza… fiscal/contable/laboral y los clientes apretando.
Aquí es donde el estoicismo, esa filosofía milenaria que enseñaba a mantener la calma en medio del caos, viene como anillo al dedo.
No nos engañemos, nadie puede controlar si te caigan 18 reformas fiscales en un trimestre, pero sí puedes controlar cómo reaccionas cuando el cliente te llama a la put0 carrera diciendo que «Hacienda le ha mandado una carta de la que no entiende “ni pajolé” pero que parece gorda de cojones» o que te aporten las facturas el último día y a última hora, que hagan que en tu asesoría el día 19 de cada trimestre haya más jaleo que en Mercadona en «la hora Piñosa» (repito por si no me crees, esto SI SE PUEDE CONTROLAR) y en TU ASESORÍA TAMBIÉN)
Al toro que es una mona, para no alargarme, que “me atostono”, he troceado esto en varios mails.
Puedo prometer y prometo y hasta puede que lo cumpla, que cada uno te va a aportar “limpieza mental” e incluso alguna «sonriseja» que con la que está cayendo y lo que está por caer…
Que la fuerza te acompañe.