Vamos con un tema delicado: elegir el socio de software para que nuestros clientes facturen. 💻
Con el tema de Verifactu retrasado y las nuevas fechas a dos velocidades, parece que tenemos un poquito más de aire… pero no nos confundamos, hay que tomar decisiones y hacerlo bien. 🎯
Hay una cosa “clarineteltó”: cuando elegimos con qué software van a facturar nuestros clientes, estamos poniendo nuestro bien más preciado (a ellos) en manos de otro. 👥🤲
— ¿Qué podría salir mal?
— “Posstoó”. 🤷♂️
Por todos lados tenemos pretendientes que parecen muy apuestos 💃🕺, para que nos casemos con ellos, pero si nos casamos sin pensar… esto me recuerda a la historia de uno de mi pueblo, que tenía por novia a la más guapilla. 💑✨
La cosa iba tan bien que parecía que la boda estaba a la vuelta de la esquina (sin wedding planner ni ná de ná). 💍
El pobre, después de unas cuantas cervezas 🍺 (o litros de calimocho, eso nunca quedó claro), invitó a un amigo a cenar en casa de su novia y futura familia política.
Al final, el amigo se arrimó tanto, que le birló la novia 💔, y él acabó de bar en bar cantando algo parecido a:
«En casa de mi novia metí un amigo,
él quedó dentro y yo despedido» 🎶.
Así, sin más. Un simple «déjame tú que venga a cenar tu amigo» se convirtió en una soltería eterna, alcoholismo de por vida y quién sabe si celibato eterno. 🍻🚫💔
Lo mismito nos puede pasar con el software que elijamos para nuestros clientes: estamos invitando a alguien a entrar en la casa de nuestro negocio 🏠. Y, si no tenemos cuidado, ese «amigo» nos puede hacer la 13-14. 💥
Partiendo de que el software tenga todos los requisitos que impone la normativa 📜, me gustaría destacar al menos TRES factores TRES para tomar esta decisión (igual me olvido de otros 87):
Confiabilidad: que no falle más que el Atlético en la Champions. ⚽😅
Adaptabilidad: que sepa adaptarse a nuestros clientes y sus necesidades y, ojo, también a las de nuestro despacho como conexión con nuestro ERP, precio, etc. 🔄💸
Transparencia: si quien está detrás es otro despacho profesional, las opciones de que nos hagan un “despedido” aumentan. 🔍 Asimismo, si el proveedor “no tiene músculo” o es una empresa que acaba de implantarse en nuestro país, puede cerrar el chiringuito y dejarnos con nuestros clientes “colgados de la brocha”. 🖌️🤦♂️
Y, para terminar, yo me preguntaría al menos esto:
— ¿Tiene buen servicio al cliente? 📞🤔
— ¿Van a estar ahí cuando surjan problemas?
Porque los problemas van a surgir. 💥 Y, como siempre, tendremos que ser nosotros los que busquemos las soluciones. 🛠️
Así que, mira bien antes de invitar a ese «amigo» al que dejarás entrar en la casa de tu cliente 🏠 y aprovecha el respiro que nos han dado para buscar la mejor opción. 💨
Que la fuerza te acompañe. ✨