Lo reconozco, soy un tipo con suerte 🍀. Desde que comencé con mi despacho allá por 1991, en casa de mis padres 🏠, siempre he tenido un éxito total y absoluto… si el éxito se mide por la cantidad de errores que eres capaz de cometer en una sola semana 😅.
Como muestra, un botón 🔘.
Tenía 23 años (gafas de pitiminí 🤓 y hasta pelo medio greñudo 💁♂️), pero era algo “echao p’alante” 💪, por lo que, ni corto ni perezoso, me planté a visitar a tohijovecino que tuviera una empresa a 30 kilómetros a la redonda de mi pueblo 🚗.
Daba igual, chica o grande, Ayuntamiento 🏢 o autónomo. Vamos, que era como uno de mi pueblo cuando iba a la disco: disparaba a todo lo que se movía 🎯.
Cuando me recibían (que no era siempre, pues no dejaban de ver a un “chiquejo” que encima tenía fama de “bullanguero” 😆) soltaba una parrafada tras otra, tras otra, tras otra, sin apenas dejar hablar a nadie.
— Pero Pedro, ¿controlabas?
— Menos que nuestros políticos en tragedias como la que acabamos de vivir… y ya es decir. 😒
— Einnn.
— “Posesos” 🤷♂️.
Cuando me quedé con la primera empresa “medio gorda” 🐷, con “no sé cuántos trabajadores y una contabilidad del copón” 📚💼, lo hice por menos de una cuarta parte de lo que cobraba el despacho anterior.
— Einnn.
— Sí, lo que has oído. Estaban pagando como 900 euros 💶 y yo les presupuesté poco más de 210 euros (en pesetas, que entonces se estilaban las rubias de bote 💰).
Cuando vi las facturas del despacho anterior y descubrí “el cagancho” de mi “entrada triunfal” 🤦♂️, casi me da un perreque 😵.
— ¿Qué hiciste?
— Pues me gustaría decirte que aprendí la lección, que no me volvió a pasar, que bla, bla, bla. Pero sería tan verdad como que te vas a hacer millonario haciendo burpees a las 5 de la mañana. 😂
Sin embargo, ahora ya sin pelo 🧑🦲, sin gafas, y con algún añito más en la buchaca 🏆, soy yo el que ayuda a otros a calcular sus precios.
— ¿Cómo lo haces?
Usando el sentido común 🧠, huyendo del “gurusismo” 👀 y basándome en muchas horas de formación 📚, lectura, vídeos 📺 y, sobre todo, muchas horas poniendo precios de un despacho, desde un despacho.
Así que ya sabes, tú eliges entre la pastilla azul 🔵 y la roja 🔴:
Pastilla azul: mirarte al espejo y decir 27 veces «cobra bien» y mañana ganarás más de 8 cifras 🤣.
Pastilla roja: dejar que te ayude alguien, con un método y de manera ordenada, que pasa por lo mismo que tú, día tras día y año tras año 🤝.
Que la fuerza te acompañe ✨.
PD: Aprovecho para mandar un mensaje de ánimo a las zonas afectadas por la tragedia y, como he dicho personalmente a quienes conozco allí, para cualquier cosa en la que podamos ayudar, aquí estamos 💪❤️.