El Rincón de Asesorar

Dentro de los grandes objetivos o retos que tenemos al frente de los despachos profesionales para este 2024, me gustaría comenzar con el que creo que es el más complicado: el equipo de trabajo.

Muchos de nosotros comenzamos en modo “solopandi”.

 

Yo empecé en mi habitación, sin más compañía que la cama que se veía detrás de mi mesa y un Tandom 286 con la pantalla en fósforo verde y una impresora matricial.

Con el tiempo, cada cual evolucionó como pudo y empezó a contratar personas, y como decía Richard Branson, los clientes dejaron de ser lo primero:

“Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados. Si cuidas de tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes.”

 

Pero claro, ahora estás en pleno mes de enero.

En el departamento fiscal, último trimestre al canto. Vamos, que tienes la sensación de estar en el Norte de Gaza, esquivando bombazos. Ya sabes:

  • Fulanito no ha mandado las facturas.
  • Zetanito ha cambiado ya cuatro veces las ventas.
  • Menganito me dice que me espere al último día al mediodía a ver si consigo las perras.

Nada que no conozcas.

En laboral, ya sabes es como las almorranas, como siempre se suelen estar quejando, casi siempre con razón, se sufren en silencio:

  • Modificaciones de última hora
  • Cambios con carácter retroactivo.
  • Nuevas cuotas de autónomos o planes de pensiones de la construcción.
  • Altas, bajas e ITs, con la ola de gripes, “covides” y esas cosas.

 

Ola está que también afecta a tu despacho, puesto que tienes a tres de baja y por supuesto la Administración como si fuera una gota malaya, con una nueva sandez u obligación, que impone un funcionario o un político, que ni ha tenido nunca empresa o no ha trabajado en su puñetera vida o no sabe lo que es la vida en sí o muchas veces las tres cosas juntas.

¿Qué haces tú ante este panorama?

¿Cómo les planteas que has conseguido tres sociedades nuevas?

 

En ese momento piensas:

¿Necesito más personal?

¿Necesitan más formación?

Si necesito personal, ¿dónde lo encuentro?

Si necesitan formación, ¿dónde? Casi todo es teórico y no tiene que ver nada con el día a día.

Piensas en apretar las tuercas, pero entonces te das cuenta de que por mucho que aprietes, el que rinde, rinde, y le vas a apretar al que rinde y el que no rinde, por mucho que aprietes…

 

¿Qué hacer? Pues como si fueras un agricultor: mide tu campo, limpia las malas hierbas, alimenta, cuida y nutre tus plantas, y verás cómo tienes una cosecha estupenda.

 

Que la fuerza te acompañe.

 

PD: No tengas nunca miedo de crecer si el crecimiento es ordenado.

PD2: No tengas nunca miedo de presentar a un nuevo cliente a tu equipo, si el cliente es bueno y el precio adecuado.

PD3: No tengas nunca miedo, ni pena de “matar malas hierbas”, cuanto antes, mejor tendrás el huerto.

PD4: Ya sabes que hasta las vacas dan más leche, cuando les ponen música de Beethoven.

PD5: Y para terminar aplícate el cuento, es más fácil ponerte unos zapatos que alfombrar un camino entero.