¿Verdad que, si tuvieras un tumor cerebral súper complicado, no desearías bajo ningún concepto que te operase el segundo mejor neurocirujano del mundo, si tuvieras opción a que te operase el primero?
¿Verdad que, si tuvieras ese tumor cerebral súper complicado, no desearías una operación con una nota de 7 y sí una operación de nota 10?
Nota 7: te quedas sin hablar. Nota 10: te quedas igual que estás.
Pues por suerte no tienes ese tumor cerebral (o eso espero).
Pero el cliente de tu despacho tiene un marrón de cojones o simplemente desea que le hagas la contabilidad o que te encargues de su proceso de cálculo de nómina y envíos a la Seguridad Social.
¿Crees que, con independencia del precio, se va a conformar con que seas el segundo mejor del mundo?
¿Crees que, aunque en la «Uni» un 7 fuera un notable, se va a conformar con que saques un 8 en sus impuestos y, por ese pequeño margen de error, pague una sanción de no sé cuántos miles o que en la nómina se pongan en pie de guerra las personas trabajadoras de su empresa?
La respuesta es obvia: en la universidad, un 8 era un notable alto, en la contabilidad de tu cliente o cuando le calculas las nóminas, un 9 es un suspenso como una casa.
¿O tú eres capaz de verte en esta conversación?
No mira, que los trabajadores de tu empresa se han rebotado porque hemos hecho un poquito mal sus nóminas, hemos acertado en 9 de cada 10 conceptos y por eso van a cobrar este mes 300 euros menos.
Y ahora me dirás:
Pedro, cuéntame algo que no sepa, por ejemplo ¿qué hago para llegar a ese nivel 10, cuando voy con “el culo arrastras” para cumplir plazos y apagando fuegos todo el santo día?
La respuesta es clara: prepara sistemas y procesos que te hagan, tanto a ti como a tu equipo, trabajar “con red” para evitar errores y con tiempo para evitar agobios.
Y si te ves desbordado o no sabes por dónde “meterle mano” a esos sistemas y procesos, busca ayuda cuanto antes mejor.
Si no quieres que te ayude yo, busca a otro o a otra, que sepas que se puede poner en tus zapatos y que ha andado o anda el mismo camino que tú.
Verás cómo, en poco tiempo, observarás con otros ojos el día a día de tu despacho y estarás en disposición de alcanzar ese 10.
¡Que no te falte nunca un buen sistema, que vayas mejorando poco a poco y que la fuerza te acompañe!